La petición hecha por un grupo de Facebook parecería lógica si no fuera que para satisfacerla se tendría que convencer a todos los locales del referido Centro Comercial ubicado en Lima a mudarse a Cusco, luego usar maquinaria del siglo XXV (la cual no tenemos todavía por obvias razones) para trasladar toda la estructura, encontrar un espacio suficientemente grande y conveniente para ubicarla y finalmente lograr que el pujante pueblo cusqueño logre tener la misma capacidad adquisitiva que los distritos que llenan de visitantes al gran establecimiento en Lima. Cosa que tanteando descubriremos que es muy difícil.
Seamos realistas. El Cusco podría albergar un Centro Comercial relativamente pequeño con tiendas anclas conocidas como Ripley o Saga Falabella y una cadena de multincines de máximo tres salas. ¿Para qué queremos más?¿De haber más de tres salas las llenaríamos? Sería interesante que alguna tienda cusqueña compre espacios también en el local comercial para mezclar las obvias franquicias extranjeras y en algunos casos limeños que vendrían a imponerse junto al probable establecimiento.
Recientemente escuché en algún programa radial random que el Centro Comercial “Puerta Sol” que iba a ser construido en lo que actualmente es el colegio San Antonio, el proyecto contaba con capitales de la misma gente que construyó el tan adorado Jockey Plaza, se iba a cancelar. ¿Razones? El terreno le pertenece al Arzobispado,como casi todos los locales más buscaditos para poner un negocio en Cusco, y a las tías cucufatas de Magisterio les daría miedo perder un sitio tan sagrado cerca de sus casitas, que su dios las bendiga, pero a mi no me importa. Lamentablemente a nuestras autoridades siempre les asustarán los cacareos de las análogas de las tías de la Molina del Especial del Humor ¿Nuevo lugar? Lo que actualmente conocemos como el Centro de Rehabilitación Juvenil Marcavalle. Saldrá de acá a unos dos años, si alguna tía no cacarea. Esperemos nomás. Que el Cusco, Centro Comercial de verdad sí va a tener. Por mientras El Molino Shopping Center será lo que sacíe su hambre de compras. Y para los del grupito de Facebook ese, piensen un poco. Consejo de un conejo.


